Lo más básico.
La alimentación de nuestro bebé no tiene que ser cara. Los alimentos naturales, en los que debemos basar su menú, están fácilmente disponibles, son nutritivos y no necesitas recetas laboriosas. Lo mejor, para su alimentación y tu bolsillo, es la comida casera, y en Gadis te ofrecemos todo lo que puedas necesitar para elaborarla.

Introducción de alimentos.
Es importante seguir las recomendaciones que te dará tu pediatra sobre qué alimentos y cuándo debemos ir introduciéndolos en su dieta. Así evitaremos o localizaremos rápidamente intolerancias y alergias y tampoco recargaremos su sistema digestivo.

El horario de las comidas.
Es importante fijar un horario pero no obsesionarse demasiado con él. El niño debe aprender a reconocer las señales, tanto de apetito como de saciedad. Nosotros debemos procurar ofrecerle una dieta variada y equilibrada y que vayan, poco a poco, autocontrolando la cantidad adecuada para ellos. Por lo tanto, si no comen todo lo que “crees” que deberían comer a la hora estipulada, no te preocupes. En cuanto tenga apetito te pedirá.

Es importante, sobre todo en el primer año, no empeñarnos en que coman grandes cantidades.

Por otra parte, su constante actividad y el que no estén dispuestos a perder mucho tiempo comiendo, hace muy importante tanto el almuerzo como la merienda. Es aquí donde debemos introducir tantas frutas y verduras como sean necesarias.

Suplementos alimenticios.
En principio, no son necesarios. Si la dieta que le ofrecemos, como decíamos en el punto anterior, es equilibrada, variada y nutritiva, rica en frutas, verduras, legumbres, carnes, etc, los extras no serán necesarios.

Gustos “especiales”.
Los niños no tienen gustos diferentes de los adultos. Nuestro deber es el de ir enseñándoles distintos sabores. Si rechaza algún alimento podemos probar a prepararlo de distinto modo o con otra presentación. A partir del primer año, su menú no tiene por qué diferir del nuestro.

Sobre las grasas y las proteínas.
Probablemente habrás oído hablar sobre los peligros de las grasas y los beneficios de las proteínas… Todo va a depender de las cantidades. Las grasas son indispensables tanto en nuestra alimentación como en la de nuestros hijos. Los lípidos nos aportan energía, vitaminas, regulan la temperatura de nuestro cuerpo, etc. Son recomendables las de origen vegetal que podemos encontrar en alimentos como frutos secos, soja, girasol. Lo importante es que no sean grasas saturadas como las que podemos encontrar en bollería industrial.

Respecto a las proteínas diremos que aunque son importantes, no lo son ni más ni menos que cualquier otro alimento. Las proteínas, por si solas, no proporcionan todo lo que necesita nuestro organismo ni el de los más pequeños. No pueden faltar los alimentos ricos en ellas pero, como decíamos, grasas, vitaminas, hidratos de carbono y minerales también serán indispensables.