o los problemas cardiovasculares, por eso cada vez hacemos más hincapié en la alimentación infantil. Además establecer relaciones sanas con la comida desde pequeños contribuye a prevenir alteraciones del comportamiento alimentario (como anorexia o bulimia)
Así pues, ayudarle a instaurar hábitos alimentarios adecuados, es uno de los mayores regalos de salud que puedes hacer a tu hijo
Para conseguirlo necesitas tener los objetivos claros y no rendirte nunca.

Será necesario:

Predicar con el ejemplo
Si los padres tiene hábitos alimentarios saludables, el hijo tiene muchas posibilidades de imitar su comportamiento.

Hacer las comidas estructuradas
La desorganización de las comidas familiares genera comidas individuales, consumidas rápidamente y en función de los horarios de cada uno, con una peor elección de los alimentos ingeridos.
Es recomendable organizar las comidas en horarios regulares, haciendo tres comidas principales y uno o dos tentempiés. Hay que evitar los picoteos, casi siempre se hacen con alimentos demasiado ricos en grasa, azúcares y sal, además si picotea no tiene hambre en las comidas principales
Ten en cuenta que el tiempo dedicado a las comidas es muy importante para el bienestar presente y futuro de tu hijo. No olvidemos que la mayoría de las alteraciones alimentarias del adolescente y del adulto tienen su origen en la infancia

Variedad

Si conseguimos que la alimentación sea variada casi con certeza habremos conseguido que sea equilibrada. Tenemos que conseguir que coma de todos los alimentos: verduras, legumbres, frutas, féculas, cereales, pescados, carnes, huevos, lácteos.
No hay alimentos indispensables, sólo los nutrientes lo son. Dentro del mismo grupo de alimentos podemos sustituir uno por otro, ya que la elección de alimentos está asociada no sólo a los gustos sino a la diversidad cultural, opciones religiosas o disponibilidad del alimento en ese lugar.

Educar el paladar
Educar el paladar en los alimentos básicos como verduras, frutas, legumbres o pescado con: variedad de presentaciones, apetecibles a la vista y al olfato, incorporación de especies y condimentos, diferentes texturas, acompañar el alimento que le guste menos con otros que le gusten más, etc.
Los productos manufacturados cuentan con potenciadores de sabor, que ayudarán a su consumo por sí solos.
Asegúrate sobre todo que pueda elegir entre diferentes alimentos saludables, así cuando quiera comer absorberá los nutrientes que necesita. Desarrolla tu creatividad, hoy más que nunca tenemos miles de recetas al alcance de un clic.
Hay niños que les cuesta más aceptar sabores diferentes, tenemos que ofrecer el alimento nuevo muchas veces y conformarnos con que coma un bocado.

Hacer de la comida un momento agradable y relajante
Debemos conseguir que la comida sea un momento de relax, por ejemplo, hablando de cosas agradables y placenteras. Fomentar buenos recuerdos asociados no sólo a la comida, sino a todo lo que supone la experiencia de comer. Podemos dejar que nos ayuden a presentar los alimentos en el plato (jugando con los colores, combinado alimentos, distintas texturas, etc.), dejar que cocinen si ya son un poco más mayores o que elijan la compra para una comida concreta.
Debemos respetar su apetito, no es necesario que termine todo el plato.
Tenemos que intentar no transformar las horas de las comidas en campo de batalla, si los alimentos son variados siempre habrá algo que coma mejor.

Consumo de agua
Hace falta habituarlos a beber agua, porque es la única bebida que necesitan, (la leche y los zumos son alimentos líquidos, no los incluimos como bebidas).
En general a los niños les gustan mucho las bebidas azucaradas, si les dejamos beberán grandes cantidades y les pueden producir caries, aumento de peso o peor asimilación de otros nutrientes. Así que en general estas bebidas azucaradas deben tomarse de forma excepcional y evitarlas para acompañar las comidas

No fomentar el gusto por lo salado o por lo dulce
Debemos procurar no darles alimentos que contengan mucho azúcar, que sean salados o alimentos procesados que lleven potenciadores de sabor, porque son gustos a los que se acostumbran con facilidad y después los otros alimentos les parecen insípidos

Actividad física
La actividad física es imprescindible para los niños, sin embargo cada vez hay más niños sedentarios, es una de las causas del aumento de la obesidad infantil. Es por ello que no podemos hablar de alimentación sin referirnos a la importancia del ejercicio para conseguir ese bienestar que buscamos para nuestros hijos

Paciencia
Los niños tienen fases de crecimiento rápido y otras más lento, por eso no siempre tienen el mismo apetito.
A los 2-3 años, pueden rechazar sistemáticamente un montón de alimentos, por eso hace falta mucha dedicación y seguir insistiendo hasta conseguir educar su paladar. En torno a los 7 años la mayoría de los niños ya comen de todo
Ten paciencia, los gustos alimentarios de tu hijo cambiarán a lo largo del tiempo