• El cuerpo de la mujer debe cubrir las necesidades extra de energía, proteínas, vitaminas, minerales e hidratos de carbono para el desarrollo del bebé.
• Es importante que no se consuman bebidas alcohólicas ya que esto puede provocar daños en el bebé tanto físicos como psíquicos.
• Se debe reducir el consumo de alimentos calóricos como dulces, grasas, embutidos, bollería, carnes grasas o bebidas azucaradas.
• Es conveniente realizar tres comidas diarias como mínimo y se pueden ampliar a cinco o seis tomando tentempiés como frutas o lácteos.
• Al estar embarazada se debe aumentar la ingesta de líquidos entre 0, 5 y un litros, ya que el volumen plasmático se expande y el 90% de la leche materna es agua.
• Hay que incluir en la dieta alimentos de todos los grupos como frutas, hortalizas, legumbres, cereales, lácteos bajos en grasa, pescados y carnes magras.
• Durante el embarazo, como es natural, se gana peso pero hay que controlar este aumento. Lo ideal es aumentar entre 9 y 12 kilos.
• Se deben consumir alimentos ricos en ácido fólico: verduras de hoja verde, frutas, legumbres, cereales,… también lácteos, que son ricos en calcio y alimentos que contengan hierro: espinacas y acelgas, pescado, huevo, legumbres, carnes y mariscos (estos además proporcionan el yodo necesario para el embarazo),…

La importancia de tomar alimentos ricos en hierro.

Durante el embarazo, es necesaria una dosis de hierro más elevada que normalmente, ya que es necesario para la producción de la hemoglobina en las células rojas.

Como el nivel de sangre aumenta durante el embarazo, es fundamental contar con reservas de hierro para garantizar el aporte de oxigeno para el bebé.

Se requiere un 30% más de la dosis recomendada de hierro durante el periodo de gestación. Es decir, 30 mg diarios.

Si la anemia por falta de hierro durante el embarazo no se trata adecuadamente existen consecuencias graves tanto para la salud del bebé como la de la madre. Los síntomas de la anemia son fatiga, somnolencia y cansancio. Estos síntomas son muy habituales en el embarazo y, por ello, lo mejor es hacer un análisis.

En el caso de tomar un suplemento de hierro, lo ideal es tomarlo en ayunas acompañado de alguna bebida rica en vitamina c para facilitar su absorción.