Una vez que sepas que habrá un nuevo bebé en casa, debes empezar a preparar a tu perro para este importante acontecimiento. Hasta entonces era él, el “bebé” de la familia y, a partir de ahora, tendrá que compartir protagonismo con el recién llegado. Esto le va a suponer un gran cambio en su rutina así que, cuanto antes comiences a acostumbrarlo, antes se adaptará al bebé.

A continuación, te facilitamos unos buenos consejos para establecer una buena convivencia entre tu bebé y tu perro:

Antes de la llegada del bebé:

• Asegúrate de que tu perro esté limpio, vacunado y desparasitado.
• Ve cambiando la rutina del perro, adaptándola a los nuevos horarios del bebé, ya que es posible que a partir de ahora cambien las horas y tiempos de salida. Una buena idea es caminar con tu perro y llevar un carrito, así él se irá acostumbrando y te podrá acompañar en los futuros paseos con tu bebé.
• Una vez que tengas preparado el cuarto del bebé, debemos dejar al perro que inspeccione y reconozca todos los rincones.
• Si vas a prohibirle la entrada a ciertas zonas de la casa, hazlo con anticipación y déjale las reglas claras.
• Vete introduciendo poco a poco olores nuevos como: colonia infantil, polvos de talco, pañales,… muéstraselos a tu perro para que se vaya familiarizando con ellos.
• Debes enseñar a tu perro la diferencia entre sus juguetes y los del bebé.
• Durante las semanas anteriores a la llegada del bebé, pon un CD con ruidos, llantos, gritos de bebés en casa; así el perro comenzará a verlo como algo normal y cotidiano.

Cuando llega el bebé:

• Es recomendable que cuando nazca el bebé, y estén él y la mamá hospitalizados, llevarle a tu mascota una prenda que haya estado en contacto con el recién nacido y dejarse oler, para que vaya reconociendo su olor.
• Cuando vayas a hacer la presentación de tu bebé al perro:
Primero debes darle a un paseo largo, con esto conseguirás que tu perro esté tranquilo en la presentación.
Durante la presentación, es mejor que otro adulto que no sea la madre sujete al bebé, para que ésta, que hace unos días que no ve al perro lo pueda saludar de forma cómoda y afectiva. Por otro lado, deja que el perro pueda ver y oler al niño.
• No grites ni castigues al perro delante del bebé, esto le provocaría al recién llegado una asociación negativa. Al contrario, habla al perro con un tono de voz suave y tranquilo en presencia del niño.
• La mejor manera de enseñarle a tu perro a querer a tu bebé, es prestarle atención en presencia del recién llegado, así evitaras posibles celos.
• Mientras que el bebé esté durmiendo, debes prestar atención y jugar con tu perro, para evitar que se sienta aislado.
• Muy importante, nunca dejes a tu perro solo con tu bebé. No porque tu perro se pueda mostrar agresivo, sino porque éste último puede tener reacciones extrañas y el perro se puede sentir amenazado. Hasta que el niño no sea mayorcito, y se comporte de forma apropiada con el animal, aproximadamente 10 años, debes tomar esta precaución.

Si sigues estos consejos básicos: normas de higiene, pautas de comportamiento, … no sólo conseguirás que tu bebé y tu perro aprendan a quererse y respetarse sino que, además, se beneficiará de aspectos importantísimos en su desarrollo, tanto educativos como afectivos.