Hasta los años 90 se creía que lo ideal era que los bebés durmieran boca abajo, de hecho ha sido la postura más recomendada por los médicos durante muchos años. Pero estudios recientes han establecido que esta postura podría estar relacionada con el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Hoy en día, los especialistas coinciden en que la postura ideal para que un bebé duerma es boca arriba o de lado. No se sabe a ciencia cierta las razones por las que esta postura es la más segura durante el sueño. Pero los casos de muerte repentina se han reducido, en gran medida, desde que se aconseja acostar al lactante boca arriba.

El primer estudio sobre el tema se realizó en Nueva Zelanda y desde entonces se han llevado a cabo investigaciones similares en otros países que han arrojado resultados similares. Aunque, como ya hemos dicho anteriormente, no existen estudios concluyentes sobre este asunto, son más bien recomendaciones.

Hay varias teorías que intentan explicar este hecho:

• Los bebés prematuros o muy débiles no tienen mucha fuerza para ladear la cabeza; en cuyo caso podrían asfixiarse cuando duermen boca abajo si hunden su boca y nariz en un colchón blando, almohada o edredón. Se han registrado casos de esta naturaleza en lactantes que dormían en colchones de agua.

• Según otra teoría, cuando el niño duerme boca abajo, la cara está tan cerca de las sábanas que el aire respirado no se renueva y no le llega suficiente oxígeno.

• Una tercera posibilidad apunta que el bebé se siente más seguro durmiendo boca abajo, por la presión de su cuerpo contra el colchón. Al encontrarse tan cómodo y tener un sueño muy profundo puede reducir la capacidad de reaccionar ante la falta de oxígeno, aunque esto sucede en casos muy reducidos.

La desventaja de dormir boca arriba es que si el bebé regurgita o vomita puede ahogarse con su propio vómito. Aunque generalmente esto sólo sucede con bebés prematuros o muy débiles que no pueden girar la cabeza; por el contrario un bebé saludable por instinto gira la cabeza en caso de vomitar. Por este motivo, también se recomienda la postura de lado.

Tanto la postura boca arriba como la de lado permiten al bebé ver a su alrededor y no dificultan su respiración, además tienen los brazos y las piernas (o parte de ellos) libres para jugar. De todos modos, hasta los 4 meses de edad el bebé no puede girarse ni moverse en exceso mientras duerme, por ello es bueno que los padres lo acostumbren a una posición para dormir.

Otros consejos y recomendaciones:

– Los bebés no deben dormir sobre superficies blandas, con sábanas sueltas o demasiado arropados.
– Lo mejor es acostarlos en una superficie firme, para que el descanso y el sueño sea mejor.
– Evitar objetos en la cama que puedan hacerle daño o aparatos que puedan perturbar el sueño del bebé.
– Es mejor abrigarlo con ropa con la que esté calentito, que ponerle encima muchas sábanas y mantas.
– Poner la habitación a una temperatura agradable, procurando que no tenga calor ni frío.
– No taparle demasiado, dejar la manta por debajo de sus axilas.

En cualquier caso, elija una posición u otra no olvide consultarlo antes con el pediatra, quien le dirá la más adecuada en función del desarrollo físico de su bebé.