El trabajo para que el hermano mayor no se sienta “desplazado” es asunto de los padres y de los familiares. Las cosas cambian mucho para el pequeño cuando llega el bebé. Hasta el momento, era el centro de atención, y ahora tendrá que compartir protagonismo con el recién llegado.

La tarea ya empieza durante el embarazo. En este caso, el trabajo es tanto cosa de la madre como del padre, que tienen que llevar el embarazo de una forma natural.

Aquí te damos unos consejos que ayudarán al niño a entender la nueva situación:

– No le ocultes el embarazo: El pequeño debe enterarse por ti de que estás embarazada, si se lo cuentan terceras personas pensará que es algo malo y por eso no se lo quieres contar.

– Interactúa con él, déjale que ponga la mano en tu tripa, que escuche sus latidos, etc.

– Su opinión es importante: Debes implicar al pequeño en los temas relacionados con el bebé. La decoración de la habitación, la elección del nombre… tienes que conseguir que se sienta importante en la vida del bebé.

– Cuéntale la evolución: el embarazado no debe ser un tema tabú, el pequeño debe ser informado de como va el embarazo y si tiene alguna pregunta trata de contestarle con naturalidad.

– Cuando tengas que ir al Hospital, avísale, que no vea que su mamá se va sin razón ninguna. Y cuando vuelvas a casa con el bebé, procura estar libre para darle tu primer abrazo, que se sienta querido y que vea que la llegada del hermanito no va a desplazarle.

– Una vez que el bebé llega a casa, se debe dejar que el pequeño muestre su cariño tanto como quiera, y dedicarle cada día un poquito de “espacio personal” . Tienes que hacerle ver que el bebé será en muy poco tiempo un compañero de juego. Se debe avisar a las visitas de que cuando lleguen, también le hagan caso al hermano mayor.

Los celos forman parte de una etapa normal y necesaria en el desarrollo evolutivo de los niños pero siempre que estén controlados les ayuda, en un futuro, a madurar .